4 de diciembre de 2011

Punto y final

Es triste despedirse de esta manera. Ójala puedira decir adiós a cada persona de mi vida.

Que nadie se atreva a llamarme loco, que nadie diga que fui un cobarde. La decisión es tan íntima que jamás ninguna persona podrá entenderlo y, por tanto, no estar en mi lugar no da derecho a juzgarme.

La idea de dejar de vivir me acelera tanto el pulso que mi pecho estalla, tiemblo, y me salen arcadas desde mis tripas, pero mi mente está tranquila. Aunque mi cuerpo se agarrote y tenga frío, a pesar de que intente convencerme como un animal y su instinto de supervivencia, lo tengo claro.

Dejaré de hablar, de escribir, de existir, dejaré de ser... que no pese en vuestra conciencia.

Adiós.

14 de noviembre de 2011

Cuento

Siete pequeñas sirenas me arrastraron al fondo del mar y, después de desnudarme, jugaron conmigo. Después me hicieron pagar con mi muerte aquel acto de amor.

Todo sucedió como predijo la bruja de las perlas marinas.

10 de noviembre de 2011

8 de noviembre de 2011

Dónde quedó ese café

Hoy quemé dos trozos de papel que guardaba, como si fuera mi mayor tesoro, en un rincón de mi cartera. El viento recogió las cenizas y las hizo suyas.

Ahora todo el mundo respira mis recuerdos.

7 de noviembre de 2011

Letra de piel

Hay una canción que habla de un unicornio extraviado. Ahora entiendo perfectamente que se refería a unos vaqueros. Yo he perdido mi libretilla azul.

Menos mal que tengo otra verde.


Son tantas las canciones perdidas...

20 de octubre de 2011

Sin hogar

-Mamá, que no te buscaba.-dijo la niñita.

«Se equivocó de verbo, o ¿igual no?»

6 de octubre de 2011

Fecha de caducidad 2

Miré el dorso y había caducado hace tres meses. El problema es que me tomé el contenido antes de ver la fecha. Me pasé toda la noche sin dormir y vomitando.

28 de septiembre de 2011

Cancioncilla infantil

À la claire fontaine,
M'en allant promener
J'ai trouvé l'eau si belle
Que je m'y suis baigné.

Il y a longtemps que je t'aime
Jamais je ne t'oublierai.

Sous les feuilles d'un chêne,
Je me suis fait sécher
Sur la plus haute branche,
Un rossignol chantait.

Il y a longtemps que je t'aime
Jamais je ne t'oublierai.

Chante rossignol, chante,
Toi qui as le cœur gai
Tu as le cœur à rire,
Moi je l'ai à pleurer.

Il y a longtemps que je t'aime
Jamais je ne t'oublierai.

J'ai perdu mon amie,
Sans l'avoir mérité
Pour un bouquet de roses,
Que je lui refusai.

Il y a longtemps que je t'aime
Jamais je ne t'oublierai.

Je voudrais que la rose,
Fût encore au rosier
Et que ma douce amie
Fût encore à m'aimer.

Il y a longtemps que je t'aime
Jamais je ne t'oublierai.

14 de septiembre de 2011

Querido diario

5-9-11
Hoy he conocido a una chico guapísimo. Ezequiel se llama.

6-9-11
Ahora mismo no se que hacer. No termino de solucionar el problema. Mi pareja no lo comprende, siempre me dice lo difícil que es su situación.

Hoy estuve un rato hablando con él, el chico guapo, y nos hemos reído muchísimo. Me apeteció tanto liarme con él. Lo siento por mi amor pero yo no puedo seguir así.

8-9-11
¿Hay alguna razón para que no pueda ser? Todas, todas las razones del mundo se han dado para que no exista ese momento. Ya era bastante de noche y salimos al pub. Iba a ir con mi grupo de amigos pero fui a la habitación de Ezequiel para avisarle de que nos íbamos. Entré. Estaba abotonádose la camisa (muy sexy) y hablando con su compañero de habitación. Lo poco que escuché de la conversación me dejó frío, pero actué con normalidad, que no se notase que mis planes se habían roto. Es evangelista y tiene novia.

Ahora me siento estúpido. No sé si lo que tuve es una fantasía o realmente estaba dispuesto a dejar a mi novio. Ahora me gustaría tanto tenerte aquí y darte un tierno beso.

Lo único que podré guardar dulcemente (como un secreto) será cuando no se acordó de mi nombre: ¿Álvaro? ¡no, Alberto!

Parecía tan inocente, ingenuo...

24 de julio de 2011

...

[...]Hoy te echo de menos. No porque no estés, si no porque ya no eres como antes.

Me duele la barriga y mi corazón va a mil. He tenido una pesadilla, hace mucho que no se me viene a la cabeza esos fantasmas. No sé salir de este caos. Te acuerdas del hombre, de la niña, de la cuerda, de la casa, de los ladrillos, de los trenes... Ni si quiera he desayunado una galleta. Hoy me apetece tumbarme en el suelo y cerrar los ojos para no volver a abrirlos hasta mañana.

Así empecé la carta. La tiré.


De no sé qué cuento.

22 de marzo de 2011

Cosas de abuela

De esas conversaciones que surgen entre abuelas en un autobús sale la siguiente frase:

"Yo no me monto en esa parte del coche porque vaya que se rompa por medio y me quede colgá"

21 de marzo de 2011

Vacío

Marzo se va a quedar vacío.

Hubo un momento en el que se me ocurrió algo para escribir, creo; pero a día de hoy, marzo se queda vacío. De lo único que se llena es de montañas con nieve y canciones de Sabina. Ahora que recuerdo, cada vez que regreso de un viaje siempre escucho a Sabina. Bien por la radio, por el mp3, por un disco que pones, por la última magdalena que te comes, porque se canta eso de "19 días y 500 noches"...

En fin, yo quería hacer la entrada más hermosa del mundo, pero marzo se queda vacío. O no.

28 de febrero de 2011

Locuras de febrero

Una locura: Sentado en el coche vió pasar una mujer joven llorando.
Otra locura: Manda a tomar por saco todo, piensa que por bueno es idiota.
Otra más: Escuchó una canción y le trajo calles empredadas. No quiso cambiar de canción porque disfrutaba con ese dolor...
Siguiente locura: Ahora cambia de canción.
Penúltima locura: Tuvo un pequeño sentimiento de reivindicación. Termina durmiéndose.

22 de enero de 2011

Perdiendo el autobús

Y descubrió una de las sensaciones más tristes y frías, estar a las 22:38 en la parada de autobús nº 8 en la Alameda, justo delante de la iglesia Stella Maris. Aún le quedan 22 minutos para que salga y mientras ve una calle con enormes árboles por donde pasa un coche cada largo rato, asume que el día acabó y que no lo volverá a vivir, al igual que pasó el día de ayer y no se repetirá, al igual que aquel tiempo en que tenía 16 años. Y mientras reflexiona, alguien le pregunta:

-Perdona, el número 23, ¿a que hora sale el último?
-Pues me temo que salió hace 10 minutos.

Son las 23:00 y sale el autobús. Observa con atención a las cinco o seis personas que entran y se da cuenta de que son gente bastante extraña. Así que llega a la conclusión de que él es igual de raro que ellos. Seguro que también piensan en todo lo que no han hecho en su vida; se convence.





He perdido muchos autobuses, pero el último de la noche es el único que nunca pierdo.